Mejora tras el verano, pero no siempre desaparece. El MELASMA es una hiperpigmentación crónica con un componente inflamatorio-vascular, que precisa un tratamiento MULTIABORDAJE, ya que en su formación intervienen la radiación UV y visible, las hormonas y la genética. La Dra. Bonina consigue excelentes resultados con un enfoque 360, que combina el Hollywood Spectra de Cynosure Lutronic con despigmentantes, vitaminas infiltradas y fotoprotección.
Paño, melasma o cloasma
Como explica la Dra. Bonina, el Melasma aparece sobre todo en el rostro, siguiendo un patrón centro-facial, malar o mandibular. “En su desarrollo -explica- intervienen la radiación UV y visible, las hormonas (embarazo, anticonceptivos, terapia de reemplazo hormonal) y la predisposición genética” El paño, que es su nombre popular, se manifiesta como placas marrones irregulares, que se disponen de forma simétrica en zonas como frente, mejillas y labio superior. “Empeora en verano con el calor y el sol y se diferencia del léntigo porque éste es una mancha más pequeña, delimitada y asimétrica” El Cloasma del embarazo tiene una incidencia que puede alcanzar hasta el 50% las mujeres, dependiendo de las poblaciones. Se produce por los picos hormonales y la mayor fotosensibilidad durante la gestación, pudiendo desaparecer después del parto. “Muchas mujeres mejoran – aclara la doctora- pero puede persistir”
La tormenta perfecta
Se produce cuando se conjugan hormonas y radiaciones. Como explica la Dra. Bonina, “estrógenos y progesterona aumentan la melanogénesis y la transferencia de melanosomas. La piel con melasma expresa más receptores hormonales” Contrariamente a lo que se pudiera pensar, tiende a ser menos activo tras la menopausia, pero la terapia hormonal sustitutiva (TRH) puede reactivarlo. “El melasma -insiste la especialista- puede mantenerse o recidivar por hormonas, calor, inflamación o cosméticos fotosensibilizantes” Si a todas estas circunstancias añadimos la exposición a la luz visible, el riesgo de melasma está asegurado. “Puede hiperpigmentar en dosis elevadas, especialmente en fototipos altos. No ocurre con la exposición habitual a las pantallas, cuya incidencia es muchísimo menor en condiciones reales de uso. La fotoprotección rigurosa sigue siendo esencial todos los días del año. Yo recomiendo los fotoprotectores con color, cuyos óxidos de hierro protegen mejor frente a la luz visible”
Borrón y cuenta nueva
El diagnóstico del Melasma resulta evidente por su patrón facial característico, aunque se puede confirmar clínicamente con la Luz de Wood, que permite valorar si el pigmento es dérmico o epidérmico. Su tratamiento en la actualidad dista mucho de los peelings utilizados hasta ahora, demasiado agresivos según la Dra. Bonina. “Cuanto menos agredamos al melasma, mejor. Hoy se prefieren peelings superficiales de glicólico, salicílico-mandélico, Jessner, retinoico o TCA a baja concentración, que se utilizan como coadyudantes o de mantenimiento en el melasma epidérmico (superficial). Evitamos concentraciones medias o altas en fototipos altos”
Hollywood Spectra
Es el equipo de Cynosure Lutronic que la Dra. Bonina utiliza para Melasma epidérmico o mixto, porque “frente a los peelings agresivos, ofrece resultados predecibles, es socialmente compatible, es más seguro con los fototipos altos y reduce el riesgo de inflamación térmica” Se realiza con láser Nd:YAG Q-switched, que emite pulsos ultracortos, de nanosegundos. Autorizado por la FDA para el tratamiento del Melasma precisamente, emite una energía fotoacústica que ejerce una vibración sobre el tejido, capaz de fragmentar el pigmento. “El sistema -explica la doctora- mejora textura cutánea, poros y luminosidad, aplicando previamente la máscara de carbón del protocolo Hollywood Peel, que es distinto al del Melasma”
Resultados progresivos
Según la experiencia de la Dra. Bonina, “son progresivos, aunque hay pacientes que lo notan desde la primera sesión” El tono es más uniforme a las 3-4 sesiones y los resultados definitivos se aprecian una vez realizadas las 10 sesiones recomendadas. “Es importante -puntualiza- tener expectativas realistas, ya que es un tratamiento largo, cuyos resultados merecen la pena. El éxito se mide en la reducción de recaídas, sobre todo después de los veranos, ya que no existe una curación definitiva. Para evitar la repigmentación es importante el mantenimiento con sesiones de láser una o dos veces al año y la fotoprotección diaria con color”.





