25 octubre, 2021

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Los abogados de Exelade ofrecen un servicio de asesoramiento tributario adaptado a las necesidades empresariales

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En la actualidad, muchos emprendedores dudan sobre si deben comenzar su negocio como autónomos o si les conviene mejor constituir una sociedad. La duda puede aparecer incluso después de haber comenzado la actividad comercial, por lo que también es común que algunos se pregunten cuándo es más conveniente pasar de autónomo a sociedad limitada. La cuestión radica en que, para ambos casos, hay una forma de tributación diferente. Ante esta incertidumbre es recomendable acudir a expertos como Exelade, una compañía de profesionales legales, fiscales y de gestión de negocios que brindan asesoramiento tributario.

Diferencia en la tributación entre autónomos y la sociedad limitada

Lo primero que hay que saber es que un autónomo tributa bajo el IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas), que se caracteriza por ser una tributación mucho más alta que la de las sociedades. Aquí es donde se plantea la duda para los emprendedores y para los profesionales freelance sobre cuándo es mejor ser autónomo o una sociedad. Actualmente, la tributación en el IRPF va desde el 19% hasta el 45%, de acuerdo a la cantidad de dinero anualmente facturada, mientras que una empresa tributará según el impuesto de sociedades que es de tipo fijo al 25%. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, aunque el IRPF es mayor, se tributa de manera progresiva y se toman en consideración circunstancias personales y familiares.

El momento idóneo para dejar de ser autónomo y convertirse en una sociedad limitada

Para determinar a partir de qué punto es mejor tributar en el impuesto de sociedades, hay que tener en cuenta lo siguiente. Con el IRPF, la renta será del 19% cuando el ingreso anual esté por debajo de los 12.450€. A partir de los 12.451€ y hasta los 20.200€ la renta es del 24%, mientras que de los 20.201€ hasta los 35.200€ es del 30%. Si la facturación va desde los 35.201€ hasta los 60.000€, la renta será del 37% y, desde los 60.001€ en adelante, será del 45%.

A primera vista, la decisión es sencilla, si el autónomo ha comenzado a tener una facturación cuyo impuesto es superior al 25% de la renta fija de sociedades, la opción más conveniente para pagar menos impuestos será cambiarse a la figura de la sociedad limitada. Sin embargo, para hacerlo hay que llevar a cabo muchos más trámites que los que se realizaron para comenzar un negocio como autónomo.

Lo recomendable en estos casos es contar con asesoramiento tributario experto como el de los profesionales de Exelade. Estos abogados de Barcelona ofrecen un servicio de asesoramiento antes de tomar la decisión definitiva, para asegurar que el paso siguiente atraiga las mayores ventajas tributarias posibles.